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Lijadora HD

Hace unos meses un compañero renovó su antiguo ordenador por uno de última generación, y antes de tirar el viejo pensó en aprovechar algunas piezas. Me pidió que le diese alguna sugerencia y le echase una mano. Así que en primera instancia pensamos aprovechar la fuente de alimentación, según se describe en (Ver Fuente de Alimentación).

También pensamos aprovechar uno de los dos discos duros de 3,5 pulgadas para hacer una lijadora. El resto de material aprovechable lo guardaremos para otra ocasión. Pero antes de continuar y pensando que la fuente de alimentación ya la hemos construido, hemos de hacer una pequeña modificación que consiste en hacer una salida para la alimentación del disco duro, léase lijadora.

El disco duro, para su funcionamiento, necesita dos tensiones, una a 12 voltios y otra a 5 voltios, cada una con su negativo correspondiente, por tanto son cuatro cables los que hemos de sacar de la fuente de alimentación. Para ello podemos utilizar los cables y conectores de la transformación. En caso de no disponer de ellos los podemos adquirir en cualquier almacén de informática o tienda de electrónica. También podemos recurrir a una empresa que se dedique a reparar ordenadores, donde por pocos euros podemos adquirir todo el conjunto, es decir, fuente, disco y cableado.

En las imágenes que siguen podemos ver una vista general de la fuente de nuestro compañero y la toma de alimentación para la lijadora, aprovechando el mismo agujero de salida que ya trae la carcasa de la fuente. Como los cableados vienen con doble salida, tenemos dos soluciones; cortar sin más los cables que nos sobran o una solución más elegante aprovechar el conector extrayendo los pines y sustituyéndolos por unos nuevos que podemos adquirir en cualquier almacén de electrónica.
Eléctricamente ambas soluciones son igual de efectivas, si bien cambiando los pines eliminamos al cien por cien la posibilidad de un cortocircuito al tocarse las puntas desnudas de los cables cortados.

Para sacar los pines un pequeño truco nos dará buen resultado, introduciremos una pequeña pero resistente lámina de dos o tres milímetros de ancho en el espacio que queda entre el conector y el pin y haciendo un doble movimiento de rotación del cable y tirando del mismo, la lámina retraerá las aletas de retención y el conjunto cable pin saldrá fácilmente. En la imagen puede verse un trozo de la tapa de lectura de un diskette de 3,5", del que cortamos una tira de 3 mm. de ancho, fuerte, resistente e ideal para este cometido.

El orden de los cables. Aquí si hay que prestar un poco de atención, los dos cables negros que llevan el negativo de la corriente, irán en los dos contactos centrales. Si observamos el conector, veremos que por una cara tiene una ranura en relieve situada entre dos alojamientos, separando el cable de color amarillo cuya tensión es de 12 voltios, y uno de los cables de color negro. El alojamiento que nos queda libre corresponde por tanto al cable de color rojo cuya tensión es de 5 voltios. Algunos fabricantes marcan esta cara con una numeración que va del 1 al 4, siendo el orden de conexionado el siguiente: 1 = amarillo; 2 = negro; 3 = negro y 4 = rojo.

Una vez hayamos unido los cables con sus pines, una gotita de soldadura no vendría mal, y los hayamos introducidos en su conector, colcharemos los cuatro cables, como si se tratara de una cabo que introduciremos en una funda, macarrón o termo retráctil y antes de conectarlo al disco duro hemos de hacer dos comprobaciones; mirando el conector por la cara de la ranura en relieve y los cables hacia nosotros, la ranura debe quedar a nuestra izquierda y en esta posición el orden de los cables, de izquierda a derecha, será; amarillo, negro, negro y rojo. La segunda comprobación consiste en tomar las tensiones entre el cable amarillo y uno de los negros que debe ser de 12 voltios, generalmente obtendremos entre 11 y 12 voltios. Igualmente tomaremos la tensión entre el cable rojo y uno de los de color negro debiendo obtener 5 voltios o un poco más.

Ahora sí estamos seguros de haber soldados los cables, en la placa de la fuente, en su lugar correcto e igualmente haber situado correctamente los cables en el conector. Si se invierten las tensiones, es decir 12 en lugar de 5, irremediablemente perderemos el disco duro sin posibilidad de reparación, ya que el coste de esta superaría con creces el precio de uno nuevo.

Hasta aquí la modificación que hemos de hacer en nuestra fuente, en el caso de que la tengamos construida. Si partimos de cero y queremos conectar la lijadora además de todo lo que se dice en el documento fuente de alimentación, (Ver Fuente de Alimentación), hemos de prever la toma de alimentación tal como se ha descrito.

Empezaremos por desmontar nuestro disco duro. Pero y esto es importante, nos hemos de proveer de un destornillador para cabezas Torx tamaño 6, 7 u 8 (según fabricante) que son los tornillos que lleva el disco duro. Las cabezas Torx son más resistentes que las cabezas Philips o las ranuradas y corresponden al estándar ISO 10664. Alguien dirá si con una sierra fina hago una ranura en la cabeza del tornillo, puedo prescindir del destornillador. La respuesta es no, categóricamente no. Necesitamos un destornillador o punta intercambiable de destornillador Torx del tamaño adecuado y no hay más.

Provistos, ya, de nuestro destornillador Torx o punta intercambiable del tamaño adecuado, procedemos a quitar los seis tornillos que aseguran la tapa a la carcasa del disco duro. Pero, nos aguarda una pequeña sorpresa. Todos los fabricantes aseguran la tapa con más tornillos, algunos no son visibles porque están ocultos bajo una etiqueta que es el precinto de garantía. Debemos romperla, ya que despegarla es prácticamente imposible. Observar las imágenes siguientes y bajo el pequeño circulo blanco se oculta el tornillo que nos impide sacar la tapa.
Si la tapa ofrece resistencia es señal de que hay algún tornillo que no hemos sacado. Si están todos fuera la tapa casi sale sola por su propio peso.

Una vez retirada la tapa nos encontramos con los discos. Para asegurar la fiabilidad de los mismos el fabricante los ha montado en una cámara blanca y por tanto no contienen la más mínima partícula de polvo o grasa. Su brillo es a espejo y refleja fielmente el techo y la poco agraciada figura del fotógrafo.

La cabeza de lectura está sujeta por la placa superior que saldrá haciendo palanca con un pequeño destornillado plano. No está sujeta por tornillos, sino firmemente asentada por la atracción de unos imanes muy potentes de neodimio.

Para retirar la cabeza de lectura empezaremos por desatornillar el tornillo grande ranurado que sirve de eje de giro al lector, luego retiraremos los dos tornillos que aseguran el conector del cable cinta, con lo cual quedará liberado todo el conjunto de lectura. Finalmente sacaremos los dos tornillos que aseguran la placa inferior a la carcasa. En la última imagen podemos ver la placa superior con el imán de neodimio, el conjunto de lectura, la placa inferior, también con su imán y los cuatro tornillos que aseguran todo el conjunto.

Ahora ya podemos acceder a los discos propiamente dicho. En primer lugar hemos de retirar seis tornillos de la arandela de fijación y podremos sacar el primer disco. Viene ha continuación la placa intermedia que saldrá muy fácilmente extrayendo los dos tornillos que la fijan al chasis, el separador de los disco y finalmente el segundo disco.

Esta imagen nos muestra los dos discos, la arandela de fijación, el separador y la placa intermedia de la cual prescindiremos porque ya no la necesitaremos. Asimismo vemos dos hojas de lija de diferente grano.

Iniciamos ahora una serie de operaciones que repetiremos en el futuro. Cortamos un cuadrado de 10 x 10 cm. de cada una de las hojas de lija que habíamos seleccionado. Como hemos tocado los discos con las manos, con un poco de alcohol y un paño limpiaremos su superficie para eliminar la grasa. Extenderemos una porción de cola blanca, pega lo suficiente para asegurar un buen agarre y cuando hayamos de reponer las hojas de lija sale muy fácilmente dejándola unos minutos en remojo y pegaremos los cuadrados de lija en los discos.

Una vez haya pasado un tiempo prudencial y la cola haya agarrado lo suficiente, con un cúter recortaremos la lija sobrante y también haremos el vaciado del agujero central. Ahora montaremos los discos, poniendo en primer lugar el que no vayamos a utilizar, a continuación el separador y el segundo disco para terminar con la arandela de presión y los seis tornillos que la fijan al eje del motor.

Y ahora la prueba y ver si nuestro trabajo se ha visto recompensado. Conectamos la salida de corriente de la fuente de alimentación a la lijadora. Accionamos el interruptor de la fuente, e inmediatamente la lijadora empezará a girar a 7.200 rpm. Para la prueba hemos escogido un listón de pino de 8 x 15 milímetros y hemos marcado uno de sus cantos con una flecha. El disco al cual le hemos pegado la lija más fina lo hemos montado en último lugar, es decir será el disco de trabajo sobre el cual hacemos la prueba. El resultado se puede ver en la imagen.

No es una lijadora industrial, pero nos puede ser muy útil en nuestro taller para ajustar tracas, hacer lijados finos y muchos más trabajos. Por ejemplo, de las cuatro caras disponibles, podemos equipar una con tela de esmeril para metales no férricos, otra con un disco de fieltro al que untaremos con pasta de pulir y nos puede hacer el uso de pulidora para las piezas de latón de nuestro barco, etc. etc.

Una última cosa, si queremos mantener limpia la carcasa donde se ubican los discos, podemos cubrirla con una hoja de papel de aluminio, del que se utiliza en cocina, haciendo un agujero central para el eje del motor y lo suficientemente grande para cubrir toda la superficie, así el serrín, la pasta de pulir y demás restos no penetrarán en lo que es la placa de circuito eléctrico y mantendremos nuestra lijadora siempre en inmejorables condiciones.

Saludos y como de costumbre a vuestra disposición.